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Paul Bettany

El misterio de Wells

Una vez más, vemos a Paul Bettany en una película de la Edad Media. Pero a diferencia de Destino de Caballero, El misterio de Wells sí que explota una gran idea. En esta película poco convencional podemos ver el otro lado de esta época; como la gente, viva en el momento histórico que viva, se mueve por sus sentimientos, tratados en este caso a la perfección. El propio director del film, Paul MCguigan, (segundo encuentro entre el director y Paul Bettany, tras Gángster Nº1), expresó en sus propias palabras que desde el principio se sintió interesado por el guión al querer hacer alguna película más profunda. La producción hispano-británica, basada en la novela de Barry Unsworth, Morality play, se tomó muy enserio la caracterización del film para mantener la autenticidad de la historia. Al no encontrar un pueblo medieval en Inglaterra que se adaptara a los requisitos, los productores decidieron construir un pueblo desde la nada. Tras barajar diversas opciones, se decidió construir el pueblo en la mina abandonada de San José, situada en Almería, lugar ideal debido a las diferentes alturas de la mina y la posibilidad de grabar desde diversos ángulos un mismo plano.

Dicho pueblo se sitúa en la Inglaterra del siglo XIV. Una época dura para la mayoría de la población: guerras, pandemias como la peste, catolicismo opresor… Sin olvidar que los nobles, aquellos que defendían al pueblo de las injusticias, abusaban de su poder para enriquecerse más y más. Y aquí es donde empieza el relato.

En los primeros momentos vemos a un Paul Bettany desesperado, huyendo de varios hombres y escondiéndose por donde puede (si queréis saber el por qué, tendrés que ver la película). Nicholas (Bettany) se ve obligado a convertirse en fugitivo, y sabedor de los peligros que conlleva viajar solo, se acerca una noche a un grupo de hombres sentados alrededor de una hoguera. Tras superar algún problema que otro, Nicholas es aceptado en el grupo, formado por seis actores itinerantes. Ante la necesidad de conseguir dinero, deciden actuar en la ciudad más cercana, y al llegar se encuentran con un juicio en el que se acusaba a una sordomuda del asesinato de Thomas Wells, joven del pueblo. Sin pensarlo, los actores deciden contar la historia, una manera de ganar mucho dinero, y poco a poco se dan cuenta que la historia del asesinato difiere bastante de la versión oficial…

En cuanto a interpretación, destacar el papel de Willem Dafoe, el cual decidió aceptar el papel para poder trabajar con Paul Bettany, entre otros motivos, y el del mismo Bettany, actor de esta semana. Bettany aceptó el papel para poder trabajar de nuevo con McGuigan: “Es un director que te inspira”, opina. Para prepararse a fondo el papel, fue necesario que leyera diversos libros sobre teología, y tenía la intención de pasar un tiempo en un monasterio, a pesar de que tan solo duro en él media hora. Además, desde el primer momento se sintió intrigado por su papel, un cura excomulgado seguro de que puede cambiar las cosas y luchar hasta el final por aquello que considera justo. Un papel hecho a su justa medida, que desde el primer momento le intrigó y sintió gran expectación por saber como se iba a desarrollar. El resultado: un enorme Bettany en uno de sus mejores papeles.

En conclusión, El misterio de Wells es una película bien hecha de principio a fin, es una de esas extrañas películas que consiguen mantener tu atención en todo momento y devanarte los sesos por intentar averiguar algo que aún no saben sus protagonistas. Volviendo a lo que ya hemos dicho en diferentes ocasiones, una historia que nos cuenta una historia en la que los sentimientos son una parte muy importante. Una historia de actores interpretada por grandes actores.

 

Trailer


Master and Commander: Al otro lado del mundo

A principios del siglo XIX, prácticamente toda Europa está bajo el dominio de Napoleón. El Imperio francés está en plena expansión y los combates se suceden continuamente. Inglaterra es el último país que se resiste a la hegemonía gala y conduce los enfrentamientos hacia donde mejor se mueve: el mar. Master and Commander es la historia de una de esas batallas navales: la más épica e intensa de todo el siglo.

El capitán  Jack Aubrey (Russell Crowe), apodado por su trayectoria militar “Jack el afortunado“, navega por el océano Atlántico al mando del Surprise, un buque de guerra inglés. Sus órdenes son localizar y apresar al navío francés Acheron, un corsario muy superior y mejor armado que se mueve cerca de la costa de Brasil. Sin embargo, es el Acheron quien lo encuentra primero y, surgiendo de entre la niebla, ataca repentinamente al Surprise. Afortunadamente, Aubrey y su tripulación consiguen escapar de la batalla, pero la nave queda gravemente dañada. En contra de todo pronóstico y actuando con más coraje que sentido común, el capitán del Surprise decide reparar el barco sobre la marcha e iniciar la persecución del Acheron, una persecución que llevará a Jack el afortunado y su tripulación más allá del océano Pacífico, cerca de las Galápagos, donde tendrá lugar la batalla más importante de su carrera, en la que tendrá que apelar al ingenio para vencer al titán francés.

Esta película es una obra maestra de la narración bélica y de la ambientación. Durante toda la historia uno tiene la sensación de estar en un auténtico barco del siglo XIX. A este realismo contribuye también la interpretación del creador de héroes Russell Crowe, que encarna a un capitán tan profesional como orgulloso, a menudo más preocupado por satisfacer su propio ego que por cumplir las órdenes. De la actuación del australiano nada que decir salvo lo que todos sabemos: que consigue hacer de un personaje más todo un protagonista, un ejemplo de personalidad, carácter e identidad propias acopladas con maestría a su caracterización de capitán. Se nota la huella de Crowe en un papel que nadie más podría haber interpretado con tanto empaque.

Por si fuera poco, además de la brillante interpretación de Crowe, nuestro actor de la semana, Paul Bettany, firma una de las actuaciones más memorables de su carrera. En la piel del médico del barco, hombre de ciencia en un mundo de guerra, Bettany imprime a su personaje su particular visión de lo que es la intepretación, dotándolo de pequeños gestos y sutilezas que engrandecen su trabajo. El médico es, además, amigo íntimo del capitán, lo que nos permite ver a Bettany y Crowe compartiendo planos y protagonizando escenas de gran calidad, haciendo brillar otra de las perlas de la película: el guión, repleto de inteligentes y agudos diálogos.

Para terminar, me gustaría referirme a otro de los aspectos a mi entender más destacables de la película y que aporta la nota delicada al bélico transcurrir de la historia. En efecto, se trata de la banda sonora, compuesta por melodías clásicas y composiciones de mayor intensidad que acompañan cada escena fundiéndose por completo con las imágenes y multiplicando su carga emotiva. Inolvidables las escenas de Crowe y Bettany tocando el violín en el camarote del capitán, poniendo algo de cultura entre una tripulación de lobos de mar. Piezas de Bach, Mozart o Boccherini, intercaladas entre el intenso acompañamiento musical de las escenas de guerra, dieron a esta película el óscar a la mejor edición de sonido en 2003.

En resumen, una gran película que combina con inteligencia acción, diálogos y música  para crear algo más de dos horas de sano entretenimiento, enriquecedor al mismo tiempo, que hará las delicias de los amantes del buen cine.

Tráiler de la película (en versión original)


Destino de Caballero

¿Qué sabes sobre el siglo XIV? Quizá tienes en mente los ideales de la edad media: amor por una dama, batallas, torneos de caballeros, nobles y plebeyos, grandes castillos… Pues bien, Destino de Caballero mezcla, con mayor o menor éxito, lo dejo a vuestro juicio, todos estos clichés dotados de cierta contemporaneidad (excelente banda musical capitaneada por Queen). Brian Helgeland fue el encargado de dirigir esta comercial película con gran aceptación entre el público. Tengo que admitir que cuando tenía nueve años y la vi en la gran pantalla fui uno más de los que disfrutó como un niño (de hecho, lo era). Varios años y muchas películas después, diría que Destino de Caballero tiene para contar una gran historia, pero que a mi juicio está bastante desaprovechada. A pesar del increíble arranque, tras el que uno se queda expectante y con ganas de ver más, a medida que avanza la película se va haciendo más y más previsible, además de la poca complejidad de los personajes (en general) y de la sobrecarga de competiciones. No obstante, la acertadísima banda musical y la buena fotografía consiguen mantener tu atención durante el transcurso del film.

Todo empieza cuando un caballero muere en el descanso de un torneo de justas. William, plebeyo y escudero del caballero, se hace pasar por su maestro para acabar la batalla. Tras esta pequeña aventura, decide continuar con la farsa en compañía de sus dos amigos, que se hacen pasar por escuderos, una mujer herrero, y un escritor con más de un secreto. Todo esto endulzado por la historia romántica (a veces cercana a la sobredosis) del largometraje.

Sin duda, una de las grandes perlas de la película (además de la banda sonora) es la actuación del ya difunto Heath Ledger, imán para el público femenino más joven donde los haya, pero sobre todo la de Paul Bettany.

Difícil de olvidar como se nos presenta en la película a Geoffrey Chaucer, el personaje que interpreta Betanny. Y lo mejor es que la sorpresa inicial no desaparece en casi ningún momento. Los gestos, la forma de moverse, de hablar… están controladas en todo momento, haciendo que sea el personaje más creíble (si no históricamente, sí dentro del contexto en que aparece la película) de la historia. No es de extrañar que la interpretación de este irónico y polifacético personaje hiciera que la fama de Bettany se expandiera más allá de las fronteras británicas, donde ya era bastante conocido. A continuación os dejo uno de los mejores momentos de Paul Bettany en la película (el que no haya visto la película y tenga interés, mejor que no lo vea), en el que, al igual que el público del torneo, me dejó sin palabras cuando lo vi por primera vez.

 


Otro de los puntos fuertes y del que no me quedaría a gusto sin hablar de él es la banda sonora. Canciones que los más mayores conocen de sobra y los más jóvenes como poco las habrán tarareado alguna vez. Y es que la película recoge grandes clásicos de la historia musical como son We Will Rock You y We are the champions de Queen,  Golden years de David Bowie o Further on up the road de Eric Clapton, entre otros.

En definitiva, creo que ya hemos analizado suficientes películas en el blog para poder establecer cierta jerarquía si no sabes a que película dedicarle tu tiempo durante el fin de semana. Si lo que buscas es diversión sencilla acompañada de romanticismo, esta es una gran opción. Ahora, si quieres sentarte enfrente del televisor a ver algo que te haga reflexionar, quizá no es la mejor elección. Una mente maravillosa o Juntos, nada más pueden ser una decisión mucho más acertada. Avisados quedáis.


Una mente maravillosa

A mediados del siglo XX, el mundo de la ciencia pasa por un momento de esplendor, en una fase de intenso trabajo y experimentación. La bomba atómica, la teoría de la relatividad, los avances en la definición de la economía capitalista o la matemática del caos son algunos de los descubrimientos con los que los grandes genios de la época contribuyeron a la configuración del panorama científico actual. Nombres como Einstein, Planck o Bohr empiezan a aparecer en los libros de historia como los padres de la ciencia moderna, en un momento en el que la frenética actividad militar exigía innovaciones para estar a la delantera con respecto al enemigo. Pero entre todos estos eminentes científicos,  que trabajaban al servicio de las universidades, el ejército o las academias, había un hombre, un matemático tímido e introvertido que estaba obsesionado con encontrar una idea original que revolucionara el mundo de la ciencia para siempre: John Forbes Nash.

Una mente maravillosa es el relato de su vida, desde sus inicios en la Universidad de Princeston hasta su consagración como premio Nobel de economía en 1994. Sin embargo, lo que hace que la historia de Nash sea especial no es su brillante trayectoria académica y profesional, sino la enorme fuerza y dedicación que le permitió vivir y trabajar sobreponiéndose a la esquizofrenia que padecía desde joven. Es la historia de una mente tan brillante como complicada que se abrió paso entre los grandes pensadores del momento para grabar su nombre en la historia a pesar de estar gravemente afectado por una enfermedad que a menudo lo hacía alejarse de la realidad y encerrarse en su propio mundo. Se trata, por tanto, de una historia humana, de superación y, por qué no, de amor, que demuestra que el corazón de las personas está por encima incluso de la mente de los genios.

En cuanto a la película, destaca la gran interpretación de Russel Crowe en un papel nada sencillo que exige todo el talento y la dedicación del actor. A pesar de ser un personaje no muy del estilo al que nos tiene acostumbrados el neozelandés, su actuación no deja de resultar creíble en ningún momento, por lo que demuestra que es un actor muy polivalente. Además, las excentricidades de Nash, sus gestos, sus tics, son magistralmente incorporados por Crowe a cada movimiento, creando una imagen del matemático asombrosamente realista y, lo que es más complicado, nada exagerada.

Del resto del reparto hay que resaltar también el trabajo de nuestro secundario de oro, Paul Bettany, que interpreta al amigo y compañero de habitación de Nash, Charlie Herman, un joven vivaz y entusiasta que complementa la timidez del matemático. La actuación de Bettany está, como todas sus interpretaciones, muy conseguida e interiorizada por el actor hasta el punto de resultar una oda a la naturalidad. Gran trabajo por tanto de este gran profesional que, pese a su juventud, está experimentando un ascenso fulgurante entre el tradicional plantel hollywoodiense.

Jennifer Connelly, por su parte, también brilla en el film con su papel de Alicia, la esposa de Nash, una mujer entregada y fuerte que hace todo lo posible por ayudar a su marido a superar la enfermedad. De la interpretación de Connelly llaman la atención su entrega y su expresividad a la hora de hacerse con un personaje muy intenso y sensible a la vez, de manera que consigue alternar entre estos dos registros con elegante sutileza. Este papel, además, le valió para conseguir el Óscar y el Globo de Oro a la mejor actriz de reparto en 2001.

En resumen, una gran película que se mueve entre el drama y la biografía y que, a pesar de los inconvenientes que supone el narrar toda una vida en poco más de dos horas, sabe priorizar los momentos más importantes y conceder mayor relevancia a los aspectos más humanos de la vida de Nash, obviando o sintetizando de manera sucinta la visión académica y profesional. Es, a mi parecer, un retrato muy bien conseguido de la turbulencia mental que produce la esquizofrenia a través del ejemplo más que acertado de un genio de las matemáticas, que, paradojas aparte, consigue discernir entre lo real y lo imaginario gracias a su corazón.

Tráiler de la película (en versión original)


Paul Bettany, secundario de oro

Esta semana vamos a hablar de un actor que seguramente no sería el primero que te viniera a la cabeza si te preguntaran por un profesional del cine, quizá no estaría ni entre los cinco o diez primeros, pero, personalmente, creo que hace un trabajo fantástico. Hablo del británico Paul Thane Bettany. A pesar de tener una filmografía relativamente corta (la primera película en la que apareció data de 1997), casi cada papel que ha hecho tiene su toque personal. Es un actor que se prepara concienzudamente para cada interpretación y que consigue hacer que nos creamos que lo que estamos viendo existe en algún sitio en cierto modo.

Paul Bettany nació el 27 de mayo de 1971 en Londres, Reino Unido. Es de esos actores a los que el arte les fluye por las venas: sus padres (Kettle y Thane Bettany) actuaban en el mundo del teatro, así que rápidamente se sintió atraído por el mundo del espectáculo. Tiene una hermana mayor (Sarah) y tenía un hermano mayor (Matthew) el cual murió a la edad de ocho años, tras lo que sus padres se divorciaron y Paul decidió mudarse a Londres.

El primer acercamiento que tuvo con el arte fue con la música, ya que en Londres fue músico callejero durante un tiempo. Más tarde, tras cursar estudios en el Centro Dramático de Londres, debutó en el teatro del West End y en la Royal Shakespeare Company a principios de los noventa. Tras algunas apariciones a mediados de década en televisión, en 1997 dio el salto a la gran pantalla con Bent, película protagonizada por Juder Law y Mick Jagger entre otros. Su nombre empezó a sonar con fuerza con al inicio del nuevo milenio, ya que empezó a tener papeles protagonistas en cintas como Ganster Nº1 (2000) y Kiss Kiss (Bang Bang) (2000), protagonizada por Robert Downey Jr., donde coincidió su gran amigo, Stellan Skarsgard, con el que más tarde volvería a trabajar en Dogville (2003). Tras estas, protagonizó películas de gran éxito como Destino de Caballero o Una mente maravillosa, protagonizada por Russell Crowe y por la que fue candidato al Premio del Sindicato de Actores al mejor reparto, además de otros grandes films como Master and Commander, película con la que logró una candidatura a los premios BAFTA como mejor actor de reparto. Tras el éxito de estas películas, se consagró como gran actor cuando protagonizó al lado de Kirsten Dunst la comedia Wimbledon (2004), hecho que se vio reforzado poco después gracias al personaje de Silas, interpretado en la famosa película The Da Vinci Code en la que compartía cartel con Tom Hanks y Audrey Tatou.

Tras estos grandes éxitos, participó en películas menos aclamadas por el público como Corazón de Tinta o Legión, esta última estrenada en 2010.

Además de participar como actor, también ha prestado su voz a Iron Man y Iron Man 2, en las que se le puede oír como narrador.

Durante un tiempo tuvo problemas con las drogas, pero consiguió reformarse y poner fin a su adicción cuando vio que la situación se le escapaba de las
manos (tuvo algunos altercados en diferentes aviones y hoteles). Conoció a la que es su actual mujer en Una mente maravillosa, la también actriz Jennifer Connelly, con la que se casó el 1 de enero de 2003, en Escocia, en una ceremonia rodeados de su círculo de amigos y familiares más cercanos, y con la que tiene un hijo, nacido en agosto de ese mismo año, llamado Stellan, en honor a su amigo, Stellan Skarsgard.

En conclusión, quisiera destacar de este actor la perseverancia que transmite en cada uno de sus papeles, ya que sea un papel más o menos importante el que
tiene dentro del film, siempre da lo mejor de sí, lo que consigue que muchas veces, sin ser él el personaje principal de la película, sea su actuación la que se te quedé grabada en la memoria con el paso del tiempo. Quien haya visto El misterio de Wells o Destino de Caballero, quizá no recuerda la película, pero seguro que recuerda ese monje perdido de gran corazón o el trobador con gran don de gentes.

Paul Bettany con su mujer, en una escena de la película "Creation".

Paul Bettany con su mujer, en una escena de la película "Creation".

 

 

Filmografía

The Tourist (2011)

Priest (2011)

Legión (2010)

Iron Man 2 (2010)

Creation (2009)

The young Victoria (2009)

Corazón de tinta (2008)

Te Secret Life of Bees (2008)

Iron Man (2008)

El código Da Vinci (2006)

Stories of Lost Souls (2005)

Firewall (2005)

Wimbledon (2004)

Master and Commander: The Far Side of the World (2003)

The Reckoning (2003)

Dogville (2003)

The Heart of Me (2002)

A Beautiful Mind (2001)

A Knight’s Tale (2001)

Kiss Kiss (Bang Bang) (2000)

The Suicide Club (2000)

David Copperfield (TV) (2000)

Dead Babies (2000)

Gangster No. 1 (2000)

Every Woman Knows a Secret (miniseries) (1999)

After the Rain (1999)

Coming Home (1998)

Killer Net (1998)

The Land Girls (1998)

Bent (1997)

Sharpe´s Waterloo (TV) (1997)

 

Premios

Premios BAFTA
Año Categoría Película Resultado
2003 Mejor actor de reparto Master and Commander: The Far Side of the World Candidato
Premios del Sindicato de Actores
Año Categoría Película Resultado
2002 Premio del Sindicato de Actores al mejor reparto A Beautiful Mind Candidato

 

Entrevista a Paul Bettany sobre Legión

 



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