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Malditos Bastardos


Por si queda alguna mente inocente a pesar del título de la película, una advertencia: que nadie espere encontrar en Malditos Bastardos un retrato histórico del nazismo, por que acabará preguntándose por qué ha decidido ver tal cosa. Para entender la película y  tener claro a qué tipo de film se va a enfrentar , no hay más que fijarse en un detalle: Tarantino. La mano del director flota en cada escena, en cada ambientación, en cada palabra. Por lo que si eres de los que aborrece a este director, quizá la película se te haga un poco larga, pero sin duda recomendaría verla por el impactante e inesperado final. A mi parecer (mejor no lo leas lo que queda de párrafo si no has visto la película y no quieres empezar a especular), Tarantino ha creado con esta película una justa venganza histórica con el nazismo, lo que debió pasar pero no fue. Habrá quien le critique por esto, pero a más de un espectador se le debió dibujar una sonrisa aun sin quererlo.

La película nos sitúa en plena Segunda Guerra Mundial, y nos cuenta, entre otras, las historia de Shosanna Dreyfus. Durante la ocupación alemana de Francia, Shosanna fue la única superviviente de su familia, ya que consiguió huir de la ejecución de sus seres queridos por parte del coronel Hans Landa (magistral interpretación por parte de Christoph Waltz, que, de hecho, le valió un Oscar y un Globo de Oro). Tras ponerse a salvo decide empezar una nueva vida en París, donde adopta una nueva identidad como propietaria de un pequeño cine. Mientras tanto, en otro lugar de Europa, el teniente Aldo Raine organiza un grupo de soldados judíos conocidos como los bastardos, cuyo objetivo es acabar sin piedad con toda representación del nazismo. Un cúmulo de casualidades y acciones premeditadas acaba provocando que el destino de las principales responsabilidades del nazismo y de los bastardos quedé ligado al pequeño cine de Soshanna.

Como viene siendo normal en Tarantino, la película está separada en capítulos, y prácticamente uno puede recordar de memoria todos los escenarios que salen a lo largo de la película. Una forma de hacer cine que ha llevado al director a ser quien es, pero en esta ocasión el tiro no ha dado completamente en el blanco. Bajo mi punto de vista, ciento cincuenta y tres  minutos son demasiados en esta ocasión. Los diálogos son brillantes, pero a la hora de la verdad, cuando toca resolver los conflictos que tan hábilmente se han construido a lo largo de la trama, flojean. No hay que perder de vista que la película es ficción, pero quizá hay escenas de excesiva violencia que era mejor dejarlas a la imaginación de cada uno. No hablamos de reflejar la realidad más o menos objetiva, si no de hacer realidad lo que es ficción, tema que puede ser bastante delicado y hay que saber tratarlo. ¿Qué opinas tú?¿Sin entrar en hechos históricos, ¿crees que la película ha sabido tratar con acierto un tema como el nazismo?

A pesar de no hacer uno de los papeles más destacados de su carrera (al menos en lo que a importancia se refiere) Brad Pitt vuelve a mostrar que su principal característica como actor es que sabe adaptarse a cualquier papel que le propongan, que sus polifacéticas caras no parecen tener límite. Y es que la idea de rodar esta película llevaba años rondando la cabeza de Tarantino, y siempre había querido que el teniente Aldo fuera interpretado por Brad Pitt, por lo que cuando le dijo que tenía varios proyectos pendientes, decidió no empezar la producción hasta que el actor estuviera libre. No obstante, queda eclipsado (que ya es complicado) por Christoph Waltz, ya que hace uno de los papeles mejor interpretados de la última década. Creo que es completamente imposible que alguien vea la primera escena de la película, la ejecución de la familia de Soshanna, y permanezca impasible. La sensación de suspense es realmente desesperante, y gran parte de la culpa (por no decir directamente toda) es de Christoph Waltz.

En conclusión, Malditos Bastardos es de principio a fin una película made in Tarantino, con violencia sin medida y risas aseguradas. Ahora bien, estamos hablando del nazismo, así que cada uno decida donde está su límite. A pesar de ello, y bajo mi punta de vista, repito, espectacular final.

 

Las reglas del teniente Aldo (bien podrían ser las de Tarantino)

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La primera regla de los Bastardos es que se debe hablar de los Bastardos.

La segunda regla es que hay que ser crueles con los alemanes.

La tercera regla es que los Bastardos son ocho soldados.

La cuarta regla es que cada Bastardo debe traer un centenar de cabelleras nazis.

La quinta regla es que se lucha con botas y cuchillos.

La sexta regla es que los Bastardos no pierden el tiempo haciendo prisioneros.

La séptima regla es que si sois nazis, debéis morir.

Una respuesta

  1. Voy a tener que verla, sólo por lo difícil que se me hace imaginarme a Daniel Brühl en una película de humor así tan… americana. Cuando la vea os cuento qué me ha parecido😉

    enero 8, 2011 en 2:30 pm

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